El desdichado viaje de una cabeza cortada en una pelea. Si se unieran Burton y Tarantino, podrían tirar de ese hilo hasta dar con una historia genial. Pero lamentablemente no es el caso. Muy al contrario, el guión del cortometraje Videogioco de Donato Sansone bien podría ganar un premio a la banalidad. En ocasiones llega a rozar el humor más vulgar adolescente, como en la escena donde la nuca de un perro es masturbada... ¡y la nuca eyacula! Por supuesto, tampoco falta la secuencia pretendidamente cómica de dos animales copulando (¿lo habíais visto alguna vez?), además de unos cuantos puntapiés que no vienen a cuento y... más animales. Todo amenizado con risas enlatadas al más puro estilo Friends. Sin embargo, hay algo en esta obra que merece una ovación.
Incluso Burton y Tarantino se quedarían pasmados al ver el estudio de Sansone, el suelo repleto de folios ilustrados, como si fuera una especie de flipbook deconstruído. El realizador italiano ha dividido cada uno de los planos-viñeta en varios recortes móviles y los ha dispuesto en el orden preciso para que la narración sea lo más fluida posible. Grabando con estética stop motion, los ha ido plegando y desplegando manualmente de modo que los dibujos se animen y salten de una hoja a otra. Más que notables son también algunos recursos de anticipación de la cámara, rizando el rizo de un sesudo trabajo de coordinación casi propio de un ingeniero. La idea no es nueva, pero el alarde técnico resulta impresionante. Lástima que el fondo no esté a la altura de la forma.
Créditos:
Concepto y Animación: Donato Sansone
Diseño de Sonido: Enrico Ascoli






