Como en otros dilemas absurdos, ¿matará el CD-ROM al libro? ¿Internet a la Televisión? ¿nos dominarán las máquinas? ¿acabará esta crisis con la humanidad? ¿será niño o niña?, hace no demasiado, escuchaba por ahí que la llegada de la famosa alta definición y la TDT representaría la salvación de las televisiones frente al empuje de Internet.
Una verdadera lucha por la audiencia basada en la fidelidad óptica, en ofrecer una experiencia memorable, entretenimiento en estado puro, frente a la interactividad y los vídeos cochambrosos de la red. Incluso la industria cinematográfica, tratando de atraer al público de nuevo hacia las salas, ataca con gafas 3D, esta vez no son de papel, eso es cierto, pero las producciones son las que son: películas infantiles y/o efectistas. Pero a pesar de todo, la red sigue avanzando, ya encontramos muchísimos vídeos en HD y, resulta paradójico, en su gran mayoría son las propias televisiones las que los "cuelgan" (sí, sí, falta caudal, pero todo llegará...). En definitiva, muchos comentarios han plasmado la tensión entre Internet y Televisión, pero ¿realmente existe tal guerra? No es cuestión de matar al electrodoméstico, o de disfrazarlo, se trata de conciliar una realidad inexorable, la convergencia de las pantallas, si en el fondo ya se conocen y se llevan muy bien.
Escribamos la carta a los reyes magos y pidamos lo mejor de ambas naturalezas: pensemos en la posibilidad de elegir contenidos bajo demanda, en obtener otros relacionados o destacados, en añadir etiquetas y categorías, en establecer lazos ocultos que produzcan resultados a veces inesperados y muchas veces sorprendentes, en disponer de infinidad de aplicaciones todavía por inventar, en... Y ¿Cómo puede afectar todo esto a la televisión tradicional? ¡Pues muy favorablemente! Una vez más el reto está en incorporar las nuevas funcionalidades, las ventajas de las aplicaciones, en traducir la publicidad en un servicio bien conceptualizado y poco intrusivo, en diseñar contenidos para una única pantalla, ¡qué elija ella su sexualidad! pero que lo haga pronto y nos cueste poco…






