Al empezar el vídeo, antes de que arranque la narración, Shynola se toma unos segundos para mostrarnos cómo ha realizado Strawberry Swing para Coldplay: dibujos sobre el suelo y cámara zenital, stop motion y pixilación de Chris Martin. Las épicas aventuras de un superhéroe al rescate de una doncella cautiva vehiculan una oda a la artesanía y al trazo hecho a mano, a la magia, donde la intensidad dramática nace de la expresividad y no tanto del hiperrealismo. De poco hubiera servido eliminar digitalmente la sombra de Martin sobre el fondo. Al fin y al cabo, lo que salva a la chica es una buena idea a la que el héroe da vida con un trozo de tiza.





