Parece una recreación por ordenador, pero lo que vemos es bien real. 714 esferas metálicas sostenidas por sendos cables de acero y controladas por pequeños motores individuales dan vida a la asombrosa escultura cinética del Museo BMW en Munich. La agencia alemana ART+COM, encargada de la instalación, ha configurado una malla de puntos tridimensional y la ha dotado de movimientos sincronizados para crear formas cambiantes en el espacio. Comunión perfecta de tecnología y diseño, eficiencia y belleza. Y además, una gran acción publicitaria. No sólo por su vistosidad o por la precisión de su funcionamiento, sino sobre todo porque encarna los valores de la marca y los visualiza de manera simbólica, trascendiendo el propio producto, acudiendo a la esencia.
Créditos:
Concepción y desarrollo: ART+COM
Cliente: BMW






