Una vez más, la industria del entretenimiento, y más concretamente la del videojuego, sigue innovando y sorprendiendo; esta vez la revolución llega de manos de Microsoft y su Project Natal, un verdadero avance en las formas de interacción con las pantallas. Si bien la consola Wii introdujo el gesto e incluso el esfuerzo, Project Natal representa la liberación absoluta, ¡se acabaron los mandos periféricos! Para jugar sólo es necesario el cuerpo (que casualmente nunca pierdo, ni dejo olvidado, aunque sí prestado). El truco consiste en una cámara, sensores de profundidad y un micrófono multi-direccional que reconocen nuestra gestualidad, pequeños movimientos faciales y la voz. O sea que a jugar, a hacer deporte, concursar y comunicarse de otra manera.
Todos estos avances suenan realmente bien, aunque las nuevas generaciones deben permanecer atentas para no sentirse complacidas únicamente ante la pantalla. Cuidado con acabar sumidos en el ostracismo extremo como en los casos de hikikomori o retraimiento social de la juventud japonesa.
La nota positiva es que hay mucho trabajo por hacer, mucho por diseñar, crear modelos de visualización, de gestión de la información audiovisual y sobre todo generar contenidos, contenidos y contenidos, y ¡qué sean de calidad! Yo no soy amante de los videojuegos, pero me froto las manos pensando e imaginando otros usos de mi complacencia... para la mente, el cuerpo no se lo presto a una máquina (por ahora).
* Cualquier parecido de la familia media norteamericana con la realidad es pura coincidencia (o eso espero)






