Concebida e interpretada por tres de las figuras más sobresalientes de la danza actual (Sylvie Guillem, Robert Lepage y Russell Maliphant), la obra Eonnagata es sin duda uno de los platos fuertes del festival barcelonés Grec 09. Además de este triunvirato de excepción, habita sobre el escenario un cuarto personaje que aunque no figure como tal en los créditos, participa activamente en el desarrollo dramático de la pieza. Un elemento que recompone el espacio y diluye el tiempo, que construye atmósferas, que esculpe los cuerpos bañándolos de un aurea mágica, unida a ellos como una segunda piel: la luz. Y tras ella, las brillantes pupilas de Michael Hulls.




