- ¡Eso lo podría hacer cualquiera!
- ¡Sí!, pero no lo hace.
Así respondía John Cage (1912-1992) a esa afirmación, en un contexto musical en el que la mayoría de los autores emborrachaban su arte de su propio estilo, intentando abandonar el romanticismo en una huída hacia la complejidad y la tiranía del propio ego. Él sugirió escuchar el silencio, olvidar la estructura, las formas, la premeditación, los instrumentos sofisticados. Empleaba en sus obras bañeras, juguetes, pianos alterados por tornillos, clavos y gomas de borrar, e invitaba a los intérpretes a escoger en sus partituras diferentes desenlaces, a improvisar…
Al visitar la exposición que el MACBA le está dedicando estos días (La anarquía del silencio. John Cage y el arte experimental), descubrí que las necesidades musicales/sonoras de muchas piezas audiovisuales en la actualidad hacen eco a la esencia de este planteamiento musical. Música y sonido para videojuegos que no tienen una estructura única y lineal, piezas cinematográficas como She who measures que son narradas por ruidos generados por objetos que integran la propia historia, músicos como Pascal Comelade o Cabo San Roque que interpretan su música con juguetes o lavadoras manipuladas…
Parece ser que algo que en los sesenta causaba carcajadas en el público del programa de TV “I’ve got a secret”, hoy en día es un omnipresente valorado y partícipe activo en la evolución sonora de piezas artísticas de consumo masivo. Así que… tal vez el secreto esté en hacer aquello que cualquiera podría hacer pero a lo que nadie se atrevería.
Créditos Básicos de "She Who Measures":
Director: Veljko Popović
Jefe de Animación: Marin Kovačić
Jefe de Modelado: Milivoj Popović
Música y Sonido: Hrvoje Štefotić





