Llegué a Nueva York hace algo más de dos años en búsqueda de la fórmula. Quería saber por qué todas las piezas de motion que llegaban desde allí eran increíbles. Me metí de cabeza en el área de Motion Graphics... Hasta entonces mi experiencia había sido mayormente en print, hasta que con Studio Copyright empezamos a recibir encargos de motion. Trabajamos colaborando con estudios como Cómodo Screen o Xnographics y agencias de publicidad, a parte de proyectos personales.
Al llegar a la ciudad, me deslumbró el poder de "la Industria”, como aquí la llaman. Motion Graphics es una pequeña parte de ésta, ya que agrupa productoras, estudios de sonido, equipos de live action, estudios de diseño, de efectos especiales, agencias de interactivos, web... Un motor que mueve miles de creativos. No fue fácil pasar del do-it-yourself barcelonés, donde los diseñadores tienen que ser capazes de llevar un trabajo entero de principio a fin, a un trabajo de equipo con profesionales sumamente especializados. En estos pequeños ejércitos cada persona tiene una funcion y un objetivo muy concretos. Todo está medido al detalle: los presupuestos, el timing. Todo detallado, expuesto, mirado y remirado.
A cambio de la internacionalidad y la organización, la intensidad del trabajo y el ritmo es frenético, la ambición no tiene límite, se arriesga, se juega y muchas veces se gana. Los resultados son muy satisfactorios, el creativo se siente orgulloso de su trabajo y esto se traduce en una increíble y acogedora red social.
El 75% de las personas en esta industria son freelances, que yendo de un estudio a otro actúan como polen que flota libre sobre NY, ayudando a expandir ideas y técnicas, compartiendo… Este “networking” me apasiona, la falta de miedo, el poder compartir. Una red que se extiende y te acoge nada más llegar y se traduce en propuestas tan interesantes como el Psst!
Aprendí a pensar a lo grande, a la medida de la ciudad, a quitarme de encima las barreras de lo local, del no hay dinero, del es para ayer... y la verdad... ahí esta la fórmula, funciona. Buenos presupuestos, buenos equipos y super-organización. Conservo, eso sí, la versatilidad y la capacidad de adaptación, nuestro valor más en alza.
Laura Alejo es la Lead Designer del estudio novayorqués Hush.





